
EN MUNICIPIO PACEÑO, HAY DIRECCIÓN DE EXCEPCIÓN, EN LA PERSONA DE ABIMAEL IBARRA ABÚNDEZ.
Por: Armando León Lezama.
Haciéndo paréntesis, es decir, no tomar en cuenta tiempos ladeados a lo electoral, se está viviéndo una temporada, no solamente de personajes, tanto en la dirección de la paraestatal – SAPA -, como en la representación sindical en la institución distribuidora de agua potable domiciliaria.
En la presente redacción, se resalta lo que hoy en día es un privilegio: Agua potable domiciliaria.
De hecho, previo al arranque de empezar a escribir la presente, indagué en el fascinante sistema de doble canal de corrida de agua de los Aztecas y desde aquellos tiempos, la población contaba con agua para su huzo personal, familiar y social.
No es asunto fácil dar cauce a un elemento de la naturaleza del agua, la cual es indomble.
Sin embargo, desde nuestro pasado histórico, la necesidad de vivir y más de vivir en sociedad de convivencia, nos ha llevado a instalar sistemas de transportación del H2O.
Para el caso localísimo: El municipio de La Paz, Baja California Sur.
Bien podemos decir, que en el presente, en el municipio, de entrada hay equipo de trabajdores y trabajadoras – sindicalizados, de confianza y otras modalidades que se ponen la camiseta y no son nada dejados.
Por el contrario, han tumbado titulares de la dirección y hecho sacar de sus casillas a la presidencia municipal en varios momentos de la historia de SAPA La Paz.
Completándo los buenos y nuevos tiempos de SAPA La Paz, se hizo renovación de delegado sindical a la medida de las y los agremiados y con las ganas de bien servir y dejar grillas que nada bueno dejan.
Para cerrar pinzas en positivo, desde el fin del año 2025, hay director de excepción en SAPA en la persona de Abimael Ibarra Abúndez.
Llegó para ser uno más en un equipo operativo que no solamente le hecha ganas; sino que da el extra laboral, como ya se dijo, ante una red compleja de distribución de agua potable y un agua en movimiento, indomable que hace estragos a su paso, y por mil y un imprevistos, truena, rompe, e interrumpe servicio de llegada a las llaves domiciliarias.
Porque conducir agua no es tarea fácil.
De manera que es de reconocer quedaron atrás pleitos internos y existe hoy en día un equipo humano aplaudible.
Solo basta reconocer que antes, ahora y en el mañana, no habrá un cien por ciento de líquido en todo y cada una de las tomas de agua, porque se tiene que aceptar el surgimiento de la cultura del huzo y no abuso del agua y entender, que no somos una fotografía quieta; somos materia viva.
Por tanto, más que quejarnos de ausencia de agua en ocaciones; habrá que valorarla, cuidarla y agradecer que hay sistema de distribución de agua potable.
Lo de director de excepción, es porque Abimael Ibarra Abúndez, tiene la capacidad para quedar como eficiente laboralmente ante su jefa la presidenta municipal – encargada de despacho y con licencia de ausencia -.
Además de no generar conflictos con el personal de la institución; sino todo lo contrario, eficientar la operatividad.
* Dato extra: Reconocimiento a la labor de José Luis Ayala Yamuni.
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