
La Paz (California) — La dirigencia estatal del PAN en Baja California Sur cerró filas con las acciones emprendidas por su partido a nivel nacional contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al considerar que la violencia e ingobernabilidad en esa entidad no pueden seguir tratándose con evasivas ni discursos políticos.
Rigo Mares, presidente del PAN en BCS, respaldó la solicitud de juicio político contra Rocha Moya, la petición de desaparición de poderes en Sinaloa y la posibilidad de acudir ante instancias internacionales por la gravedad de los hechos violentos registrados en el estado.
El dirigente panista sostuvo que no se trata de dictar sentencias anticipadas, sino de exigir investigaciones serias, transparencia y rendición de cuentas frente a señalamientos que, dijo, no pueden ser minimizados.
Al mismo tiempo, acusó a Morena de actuar con doble moral al defender a gobiernos propios bajo sospecha, mientras impulsa acciones políticas contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, a quien —afirmó— se pretende castigar por enfrentar estructuras criminales.
Para Mares, el contraste es claro: mientras en Sinaloa Morena cierra filas ante una crisis de violencia, en Chihuahua busca usar las instituciones contra una mandataria de oposición. Señaló que esa conducta refleja un uso faccioso del poder y una estrategia para intimidar a gobiernos que no pertenecen al oficialismo.
“El problema de fondo es que Morena protege a los suyos y persigue a quienes combaten al crimen”, reprochó el dirigente panista, al advertir que México necesita legalidad y firmeza, no instituciones utilizadas como herramienta de presión política.
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