
La Paz (California) — La sociedad paceña despertó este domingo con una noticia que ha provocado dolor, rabia e incredulidad: una bebé de apenas dos meses de edad fue privada de la vida en colonia La Pasión en un hecho que, por su crudeza, ha sido calificado como profundamente atroz. La indignación colectiva no se ha hecho esperar, mientras crece el reclamo de justicia ante lo ocurrido en un domicilio de la colonia La Pasión.
De acuerdo con los primeros reportes, la menor habría sido asesinada por asfixia, y se señala como presunto responsable al padre, un joven de 24 años originario de Oaxaca. Sin embargo, las autoridades también han requerido a la madre para ampliar su declaración y esclarecer plenamente las circunstancias en que se registró este lamentable suceso.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California Sur informó que se abrió una carpeta de investigación bajo los protocolos correspondientes y con perspectiva de género. El reporte fue recibido alrededor de las 10:30 de la mañana, lo que movilizó de inmediato a elementos de investigación criminal y peritos, quienes acudieron al lugar para procesar la escena y recabar indicios.
Según la información oficial, tras percatarse de la presencia de las autoridades, el presunto responsable intentó huir internándose en zonas despobladas. Fue visto en la carretera La Paz–Cabo San Lucas, cerca de una central de gas, antes de adentrarse en el monte, donde de acuerdo a los reportes extraoficiales, finalmente fue localizado y detenido.
Este caso no solo expone una tragedia familiar, sino que vuelve a colocar en el centro del debate la urgente necesidad de fortalecer la protección de la niñez y atender de raíz las violencias que ocurren dentro del hogar. La muerte de una bebé no puede ni debe normalizarse: exige una respuesta firme de las autoridades y una reflexión profunda como sociedad.
Hoy, La Paz no solo llora, también exige justicia.
Descubre más desde Colectivo Pericú
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.