
La Paz (California) — La rápida coordinación entre la Policía Estatal Preventiva (PEP) y agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) permitió frustrar un intento de extorsión telefónica en perjuicio de una mujer, quien recibió llamadas donde se le hacía creer que su hijo adolescente había sido secuestrado.
De acuerdo con el reporte, los presuntos delincuentes exigían 300 mil pesos a cambio de la supuesta liberación del joven. Sin embargo, tras solicitar apoyo a la línea de emergencias 9-1-1, se desplegó un operativo inmediato que permitió ubicar al menor sano y salvo en las inmediaciones de las calles Colima y Mariano Abasolo, confirmándose que nunca estuvo privado de su libertad.
La intervención oportuna de las corporaciones evitó que la madre realizara el depósito exigido por los extorsionadores, frustrando así un intento más de este tipo de engaños telefónicos que buscan generar miedo y obtener dinero fácil.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para mantener la calma ante llamadas de este tipo y reportarlas de inmediato a las líneas de emergencia, recordando que la extorsión telefónica continúa siendo una práctica recurrente que solo puede frenarse con la denuncia y la prevención social.
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