Por Víctor Octavio García
¡Qué tiempos aquellos!
* La balanza “robadora” del Chuy Montaño
Cuando salí de la UABCS, sentí la necesidad de buscar nuevos horizontes; la “chambita” que tenía en el Ayuntamiento de La Paz no le veía futuro y la política se me hacía una empresa inalcanzable, así que decidí comprar puercos (cochis) para “beneficiarlos” y obtener una extrita (dinero); adquirí diez marranas en edad de cargarse y las lleve para Las Tinas, rancho de un hermano de mi papá; ahí en Las Tinas, al pie de la sierra cerca de Miraflores, había mucho que comer; un bosque de encinos que en diciembre-enero se tupen de bellotas, aprovechar los que quedaba de desechos en la huerta y el suero del queso para mezclárselo al salvado.