¡Se deben de vigilar las mareas este mes de noviembre!


Las mareas extraordinarias previstas para noviembre, combinadas con el aumento del nivel del mar y posibles lluvias, podrían modificar el equilibrio del humedal josefino. Especialistas destacan la importancia de vigilar la bocana, conservar sus barreras naturales y prevenir inundaciones en las zonas bajas cercanas.

San José del Cabo (California) — El Estero de San José del Cabo, uno de los ecosistemas más importantes del sur de la península de Baja California, enfrenta un escenario que requiere especial vigilancia ante las condiciones extraordinarias del nivel del mar registradas durante 2026 y la posibilidad de mareas elevadas durante noviembre.

Un análisis de riesgos oceanográficos y pluviales elaborado para la región identifica como zonas de atención la laguna del estero, su desembocadura hacia el mar, el poblado de La Playa y las instalaciones de Puerto Los Cabos, donde la combinación de mareas, oleaje y escurrimientos podría ocasionar acumulaciones de agua.

La preocupación no se limita a eventuales inundaciones. También está relacionada con la conservación del equilibrio natural de este humedal, cuyo funcionamiento depende de la interacción entre el agua dulce proveniente de la cuenca del arroyo San José, las aguas subterráneas, la barra arenosa y la influencia del océano.

El nivel del mar registra condiciones extraordinarias en Baja California Sur

De acuerdo con el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), Unidad La Paz, el nivel absoluto del mar alcanzó durante septiembre de 2026 valores sin precedente en varios puntos monitoreados de la península, dentro de una serie histórica de 33 años.

El Boletín Climático de Baja California Sur, número 9, relaciona estas condiciones con el calentamiento del océano, la influencia del fenómeno de El Niño y la tendencia de largo plazo asociada al cambio climático.

Es importante precisar que las mediciones superiores a un metro mencionadas en el estudio representan alturas absolutas calculadas con referencia al geoide terrestre. No significan que el mar haya subido repentinamente más de un metro respecto a su nivel habitual ni que exista una inundación de esa magnitud en San José del Cabo.

Sin embargo, las anomalías oceánicas positivas sí representan un factor que debe considerarse cuando coinciden con mareas altas, oleaje elevado y precipitaciones intensas.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) explica que estos factores pueden combinarse y producir inundaciones costeras, incluso cuando no existe una tormenta directamente sobre la población.

Noviembre tendrá dos periodos que requieren vigilancia

El análisis de riesgo proporcionado para esta información identifica dos intervalos de especial atención: del 6 al 9 de noviembre y del 22 al 26 de noviembre de 2026.

Estos periodos coinciden con la proximidad de la Luna Nueva del 9 de noviembre y la Luna Llena del 24 de noviembre, fechas confirmadas por el Observatorio Naval de Estados Unidos.

Durante estas fases astronómicas pueden presentarse mareas vivas, caracterizadas por una mayor diferencia entre la pleamar y la bajamar.

El documento plantea estimaciones preliminares de pleamares de entre 1.4 y 1.7 metros durante los periodos señalados. No obstante, estas cifras deben contrastarse con las tablas oficiales de la Secretaría de Marina antes de utilizarlas como pronóstico operativo.

La presencia de mareas vivas tampoco significa que necesariamente ocurrirán inundaciones. El resultado dependerá de las condiciones reales del océano, la fuerza del oleaje, la situación de la bocana y las lluvias que pudieran registrarse.

¿Por qué preocupa especialmente la bocana del Estero?

Uno de los puntos más sensibles del ecosistema es la barra de arena que separa la laguna del mar.

Esta formación natural cambia de acuerdo con las corrientes, el oleaje y los escurrimientos provenientes del arroyo San José.

Cuando la barra permanece cerrada, puede dificultar la salida del agua acumulada dentro del humedal, especialmente durante periodos de lluvias abundantes.

Si el nivel del mar se encuentra elevado al mismo tiempo, el drenaje natural hacia el océano puede complicarse todavía más.

Por el contrario, una apertura de la bocana también puede facilitar el intercambio de agua marina con la laguna, modificando temporalmente su salinidad y las condiciones ambientales para las especies que habitan el estero.

Por ello, cualquier intervención sobre esta barrera natural debe sustentarse en estudios hidrológicos, oceanográficos y ambientales. Su apertura mediante maquinaria, sin una evaluación adecuada, podría generar consecuencias no deseadas para el ecosistema.

La Playa y los terrenos bajos, entre los sectores más expuestos

La evaluación territorial incluida en el documento considera que el poblado de La Playa y la desembocadura presentan mayor vulnerabilidad ante la penetración del agua marina y el oleaje, debido a sus bajas elevaciones.

En Puerto Los Cabos, el principal aspecto por vigilar sería la oscilación del agua dentro de la marina y su posible efecto sobre muelles, embarcaciones y sistemas de amarre.

Para el Centro Histórico de San José del Cabo se identifica un riesgo menor por la acción directa de las mareas, aunque las lluvias y los escurrimientos provenientes de la cuenca representan un peligro diferente que debe evaluarse por separado.

En el propio estero, la preocupación principal es el incremento del nivel de la laguna, especialmente si los escurrimientos de agua dulce encuentran dificultades para desembocar en el océano.

Estas clasificaciones representan escenarios preventivos, no reportes de inundaciones ya ocurridas ni una determinación oficial de emergencia.

Proteger el Estero también significa proteger a San José del Cabo

El Estero de San José del Cabo es una Reserva Ecológica Estatal y forma parte de los humedales reconocidos internacionalmente por la Convención Ramsar.

Es refugio de numerosas especies de aves residentes y migratorias, además de albergar vegetación ribereña, tulares, carrizales y palmares que forman parte de su identidad ecológica.

Su importancia también está relacionada con la regulación natural del agua y la conservación de espacios capaces de amortiguar ciertos efectos de las inundaciones.

Por esta razón, su protección requiere acciones permanentes de saneamiento, vigilancia y restauración, más allá de las medidas que puedan adoptarse durante episodios de mareas extraordinarias.

Entre las prioridades destacan evitar el depósito de basura y escombros en los cauces, impedir descargas contaminantes, conservar la vegetación nativa, controlar especies invasoras mediante procedimientos adecuados y mantener libres de obstrucciones los sistemas de drenaje.

También resulta fundamental vigilar los arroyos que alimentan la cuenca, particularmente en los sectores de San José Viejo y El Zacatal.

¿Qué deben hacer las autoridades?

Ante este escenario, las acciones preventivas deberían concentrarse en el monitoreo constante del nivel de la laguna y del mar, así como en la observación de la barra arenosa y los puntos de menor elevación.

El Gobierno Municipal, Protección Civil, las autoridades ambientales y las instituciones científicas pueden coordinar evaluaciones para identificar oportunamente cambios que representen peligro para la población.

En Puerto Los Cabos, la vigilancia de las condiciones marítimas permitiría adoptar medidas preventivas para proteger embarcaciones e instalaciones.

Mientras tanto, residentes y visitantes deben evitar ingresar a áreas inundadas, cruzar vados con corriente o aproximarse a la bocana cuando existan condiciones de oleaje peligroso.

En octubre, el Ayuntamiento de Los Cabos informó que había realizado trabajos de limpieza y saneamiento en la bocana del estero, como parte de las acciones de protección ambiental posteriores a las lluvias.

Un patrimonio natural que requiere atención permanente

La elevación del nivel del mar, las mareas vivas y los fenómenos meteorológicos representan desafíos que obligan a fortalecer la vigilancia ambiental en el litoral de Los Cabos.

El Estero de San José del Cabo no solamente constituye un sitio de extraordinario valor ecológico y paisajístico: también forma parte del sistema natural que conecta la cuenca del arroyo San José con el océano.

Conservar su funcionamiento hidrológico, prevenir la contaminación y evitar alteraciones innecesarias de su desembocadura son medidas fundamentales para disminuir su vulnerabilidad.

La prioridad debe ser proteger simultáneamente a la población y al humedal, mediante decisiones sustentadas en información científica y no únicamente en intervenciones de emergencia.


Fuentes consultadas

  • CICESE, Unidad La Paz. Boletín Climático de Baja California Sur, año 2, número 9, septiembre de 2026. Consultar boletín.
  • Secretaría de Marina (SEMAR). Planos de mareas y registros mareográficos de San José del Cabo, periodo 2020–2025. Consultar información.
  • NOAA. Información técnica sobre inundaciones costeras, mareas altas y aumento del nivel del mar. Consultar fuente.
  • Observatorio Naval de Estados Unidos. Fases lunares correspondientes a noviembre de 2026. Consultar calendario.
  • Ayuntamiento de Los Cabos. Información oficial sobre la Reserva Ecológica Estatal Estero de San José del Cabo y las acciones de saneamiento.
  • Documento de referencia: Boletín Evaluativo de Amenaza Oceanográfica y Pluvial: Riesgo de Inundación y Mareas Vivas en el Estero San José del Cabo y Zonas Costeras Aledañas (Noviembre de 2026), proporcionado para la elaboración de esta nota.

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