
FIESTA DE LA DERROTA
- Milena volvió a ser la mujer fría y fingidora
FUE DOSIS DE BESOS, ABRAZOS Y HALAGOS
* Aunque supo eran de consuelo.
Por: Armando León Lezama.
No hay congruencia entre su hablar y hacer.
Aunque faltó a su palabra de no mentir al no aceptar resultado.
Terminó su hablar ante sus admiradores, con la cantaleta: No mentir; No robar, no traicionar.
Antes del encuentro – La fiesta de la derrota -, del día sábado 3 de octubre de 2026, permaneció en fuera de escena pública.
Sacudió todo su ser, no ser la coordinadora estatal y con ello, la candidata a gobernadora.
Ante un escenario Sudcaliforniano adverso para Morena y aliados, que pronóstica, sufragio efectivo; no reelección.
Acostumbrada a ser la mujer mimada, la ganadora – fue diputada local sin concluir; luego dos veces presidenta del ayuntamiento del municipio de La Paz, Baja California Sur.
No por eficiente, no por exitosa; más bien porque la política electoral estaba como resbaladilla, el que subía por la escalerilla, se deslizaba al poder, hasta sin mérito suficiente, como ocurrió con presidencias municipales y diputaciones locales en la media península.
De hecho, en sus figuraciones – que se hicieron parte del colectivo social – de que era la elegida por su gasto exagerado en publicidad, entrevistas, encuestas, reuniones – de bulla, abrazos, besos y halagos -; la hicieron llegar triunfal a la ciudad de México; que se desinfló al conocer el resultado: No fue ella; Mejor Manuel.
Su discurso de unas horas antes, de unidad, aceptar resultados, levantar la mano a quien resultara coordinador; se transformó en cara con ojos mojados; en su verdadera voz y postura: No aceptar resultado, si no era ella la ungida.
Se fue y como avestruz, se desapareció de la vida pública. Solo – alguien conociéndo su vanidad – le preparó recibimiento de campeona de la derrota a su llegada a la ciudad de La Paz, vía aérea.
Sus lagrimales se manifestaron levemente.
De ahí, se desapareció hasta de sus redes – principalmente facebook – donde la frivolidad, vanidad, superficialidad hacen su nido a vista de todos.
Hasta el viernes 2 de octubre anunció encuentro para el día siguiente, con dizque su estructura humana estatal – ahora menguada y a medias tintas, sobre todo, porque de un lado de su boca dicen Milena y del otro, Manuel.
Incluso, dobles cara, como el caso de legisladores «morenistas» que asistieron a la FIESTA DE LA DERROTA.
En tanto, horas antes, hicieron pública por escrito y firmado, su adhesión a Manuel Alejándro Cota Cárdenas.
El punto, que acudieron a La Arena La Paz un aproximado de medio millar de ciudadanía.
Organizadores – instruidos – para hacer reanimar a Milena -, la hicieron sentir en su ambiente de frivolidad; aunque ahora, eran besos, abrazos y halagos de consuelo.
Fue su fiesta de la derrota; recibida como si hubiera ganado. Hasta el del micrófono era arengador de alegría en la tristeza de la señora, la de MORENA, que ni se acordó del 15 aniversario de su partido.
En sus palabras, que no discurso serio y acorde, garabateo su fustración y nunca aceptó lo que se esperaba: Altura de mira, lealtad e integridad política.
Escudada en hacer del género mujer, un privilegio, su ego definió su anhelo de ser gobernadora o al menos candidata.
Se posterga, dijo.
El caso que Milena la caprichosa, habla de «proyecto» – seguro el suyo -.
Porque si fuera del pueblo y para el pueblo, alzaría la mano a Manuel y hasta podría ser personaje central: Invitándo a los participantes al desayuno de la concordia.
Pero, ¡no! Su cara adusta y ojos llorosos, recobraron su actitud de sequedad, indiferencia y rechazo.
Hasta el cambia banderas del propagandista en funciones de reportero, sintió el desdén.
Lo saludó y eludió entrevista. Dejó de ser necesario.
Ella solo atiende, besos, abrazos y halagos.
Temas serios en diálogo, problemas, solicitudes de apoyo, no.
Milena debe madurar, reflexionar y ganar experiencia que dejen a un lado, simulación, mentiras y ponga en su lugar estudio y no gobierne con ocurrencias; sino obedeciendo a sus representados – no dañarlos -.
Solo así será sincera. No hacerlo, es servir solo a su vanidad.
Queda entonces saber que Milena, alimentó su vanidad, con el formato de Fiesta a la derrota.
Eso sí. Entró como «Triunfadora».
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Ahora no se ve en primera plana a eda y gabriela, ya les quedó ir desde Cabo?