
Un registro obtenido durante una expedición científica en el Ártico permitió identificar a una ballena gris que ya había sido documentada en San Ignacio, Baja California Sur, en 2024, un hallazgo que fortalece el conocimiento sobre la extraordinaria ruta migratoria de esta especie entre México y las aguas del norte.
La observación ocurrió durante la travesía de Sailing for Prosperity (S4P), que navega por el Paso del Noroeste a bordo del velero Diablesse y que cuenta con la participación de especialistas en cetáceos relacionados con la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS).
Las fotografías tomadas en Alaska fueron comparadas con los catálogos de identificación utilizados por investigadores en México. Gracias a las manchas, cicatrices y patrones naturales de cada ejemplar, fue posible confirmar que una de las ballenas observadas en el Ártico ya formaba parte del catálogo de San Ignacio correspondiente a 2024.
El resultado representa una conexión directa entre dos regiones separadas por miles de kilómetros: las zonas de alimentación del Ártico y las lagunas sudcalifornianas donde cada año las ballenas grises llegan para reproducirse y criar a sus ballenatos.
En el componente científico participan Pamela Martínez, Omar Ramírez, Jorge Urbán, Sergio Martínez y Lorena Viloria, especialistas en cetáceos que colaboran en la generación y análisis de información que posteriormente será incorporada a las bases de datos de la UABCS.
Además de ballenas grises, durante la expedición se han documentado ballenas jorobadas, morsas, focas, aves marinas, peces y concentraciones de krill. Las imágenes de las colas de las jorobadas también están siendo integradas a Happywhale, plataforma internacional de ciencia ciudadana utilizada para reconocer individuos y estudiar sus desplazamientos.
La expedición tendrá una duración aproximada de cuatro meses y busca demostrar que los ecosistemas marinos del planeta mantienen vínculos mucho más estrechos de lo que sugieren las distancias geográficas.
Para Felipe Fernández, líder de Sailing for Prosperity, seguir a estos cetáceos permite comprender que los cambios registrados en el Ártico pueden tener repercusiones sobre especies y comunidades del Pacífico mexicano.
Después de recorrer Nome, Wainwright y Utqiagvik, en Alaska, el Diablesse continúa hacia Prudhoe Bay, el mar de Beaufort y posteriormente el Ártico canadiense, mientras la ciencia sudcaliforniana sigue reuniendo nuevas piezas del gigantesco rompecabezas migratorio de la ballena gris.
Descubre más desde Colectivo Pericú
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.